Son
los papeles que aprendimos a jugar desde niños, para equilibrar el sistema
familiar, para protegernos y para obtener lo que necesitabamos. Algunos
de los papeles de las familias disfuncionales favorecen la codependencia
al negar la expresión de los sentimientos e impulsar la representación
de un papel:
Quizá es más fácil ver las
conductas de codependencia con ejemplos de la familia alcohólica. Sharon
Wegscheider-Cruce identifica varios papeles de la familia alcohólica
en que los familiares se relacionan de una manera codependiente. Los
roles son: el dependiente químico (el alcohólico o adicto),
el codependiente primario, el héroe, el
escapista u oveja negra, el niño
perdido y el payaso o mascota.[Sharon Wegscheider, Another Chance, Hope and Help for
the Alcoholic Family (Otra Oportunidad, Esperanza y Salud para la Familia
Alcohólica)]
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El alcohólico o adicto ha perdido el control de su
manera de beber y sufre del caos y desorden producidos por su
adicción. Él vive en una trampa de negación de sus sentimientos
verdaderos de soledad, vergüenza y culpa. La trampa es un ciclo
vicioso de compulsión y negación. La toma compulsivamente para
salir del dolor de su vida y sólo encuentra las consecuencias
dolorosas de su manera de beber o intoxicarse. Ahora en su vida,
lo que era una solución es un problema. Él depende de la sustancia,
pero también depende del codependiente para cuidarlo, para hacerse
responsable de él. No existe un alcohólico sin un codependiente
o una serie de codependientes.
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Los codependientes primarios son
las personas más cercanas al alcohólico, como esposos o padres y de
la cual depende más. También es llamado Facilitador por que provee lo
necesario al adicto. A medida que la enfermedad o la adicción aumentan,
el facilitador se va involucrando más y más y comienza a reprimir o
negar sus sentimientos propios para tomar las responsabilidades que
el otro empieza a no cumplir y en esa forma lo suple. El facilitador
compensa con su propia responsabilidad y control lo que al otro le falta.
Para
nuestro ejemplo, vamos a utilizar el modelo clásico en que el adicto
es el esposo y la mujer es la codependiente. (La adicción de las mujeres
es un gran problema en nuestra sociedad pero la negación de este problema
es más grande). Como codependiente, ella se siente responsable de todo,
hasta de la misma adicción de su esposo. Una conducta clásica de la
codependencia se ve cuando ella justifica las acciones de su marido,
dando excusas por él a otros para ocultar o evitar las consecuencias
de la adicción. Frecuentemente ella piensa, "si yo fuera mejor
esposa, mejor cocinera, mejor ama de casa o mejor madre, él no tendría
la necesidad de intoxicarse y seríamos una familia feliz." Ella
trata de controlarlo a él y a los demás compulsivamente. Así ella muestra
su adicción al adicto y sus problemas. Por pena, ella no comparte su
situación, ni sus sentimientos verdaderos de enojo, incapacidad y culpa
con casi nadie y se siente aislada. De esta manera la negación del problema
familiar continúa.
Podemos ver que el alcoholismo
y la codependencia son la misma enfermedad. Ambas, como cualquier proceso
de adicción, comparten las mismas características de negación, obsesión,
compulsión y pérdida de control. (El codependiente mantiene una ilusión
de control, pero su vida es ingobernable).
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Los niños participan en la enfermedad
familiar de adicción también. Ellos adoptan papeles diferentes
para sobrevivir en una situación de caos. El héroe es generalmente
el papel del hijo mayor de la familia. El héroe o heroína es el
niño o la niña más responsable y actúa como el segundo papá o
la segunda mamá de los otros niños. El héroe trata de lograr la
aprobación de otros, especialmente la de los adultos. Casi siempre
ellos pueden lograr muchas cosas en diversas actividades. Pueden
ser líderes en la escuela y la iglesia; son buenos estudiantes
y buenos trabajadores. La psicología inconsciente del héroe es:
si soy bueno, mi familia no puede ser tan mala y posiblemente
pueda mejorar.
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De esta manera el héroe es
codependiente también porque piensa que su conducta puede cambiar la
conducta del otro. El héroe hace esfuerzos para mejorar las cosas y
trabaja constantemente para cambiar la situación. A medida que la enfermedad
progresa, experimenta que no posee una base firme y empieza a sentirse
inadecuado. Este sentimiento está bien escondido, bajo el aparente “éxito”.
Su papel es el de proveer dignidad y estima al sistema.
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El papel del segundo hijo generalmente es el de la
oveja negra o el escapista. Este niño ha aprendido
que la atención negativa es más fácil de lograr que la atención
positiva. La oveja negra está metida en problemas con la familia,
la escuela y posiblemente con la ley. Este niño(a) experimenta
con el alcohol o las drogas muy temprano en su vida o puede tener
un embarazo fuera del matrimonio siendo aún muy joven. Su codependencia
se manifiesta en la negación de sus sentimientos verdaderos con
la conducta de rebelión. Esta conducta extrema distrae la atención
de la familia del problema primordial de la adicción del padre
y facilita la negación de toda la familia. También es conocido
como el Chivo Expiatorio.
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El ha aprendido que en la familia no es
compensado por lo que es, sino por lo que haga; pero como no quiere
trabajar duro como el héroe para probar su valor, se retira de la familia
y busca sentirse bien perteneciendo a otro lugar. Debido a la cantidad
de ira reprimida almacenada por tener que retirarse, a menudo capta
mucho la atención por las formas destructivas en que realiza esta retirada.
Frecuentemente huye de casa, rehúsa ser parte de la familia, usa drogas,
ingiere alcohol en exceso, etc. Su papel es el de atraer hacia sí mismo
la atención de la familia.
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El tercer papel de los niños es el niño
perdido o silencioso. Este niño no causa ninguna molestia
y evita muchos conflictos. El niño perdido vive aislado de la
familia y pasa mucho tiempo solo, desarrollando una vida de fantasía.
Por eso puede ser muy creativo. Este niño no confía en las personas
fácilmente y se acerca más a las mascotas y a los muñecos. La
mayoría de las veces la gente no lo nota, porque no se le da ninguna
atención, ni negativa ni positiva, solo está ahí. Sufre mucho
y se siente muy solo. Su papel es el de ofrecer alivio a la tensión:
actúa de tal forma para que la familia no tenga que preocuparse
de ese niño. Su codependencia se manifiesta inconscientemente
en la negación de su necesidad de otros. Su soledad e independencia
tienen la característica de compulsión. Compulsivamente los niños
silenciosos evitan a la gente.
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El cuarto papel es el del hijo menor, y se llama
el payaso (humorista)(en el buen sentido de la palabra).
Él usa su buen sentido del humor para llamar la atención hacia
él y distraer la atención de las tensiones que hay en la familia.
Nadie lo toma demasiado en serio, aunque es inteligente. Él es
bromista, encantador y muchas veces es muy mono. La codependencia
de este niño es que se siente responsable del dolor de la familia,
y cree que debe aliviarlo con buen humor y bromas y brindar diversión
a la familia.
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Como
podemos ver, estos papeles giran alrededor de la sobrevivencia en la
familia, pero no tienen nada que ver con los verdaderos sentimientos
de miedo y rechazo o al abandono. Esta constante represión de los sentimientos
y el vivir para desempeñar un papel, fortalece la personalidad codependiente.
Si no se ejecuta el papel, sienten que todo se puede convertir en un
caos y finalmente terminan no sabiendo ni quiénes son, ni qué sienten.
Estos papeles pueden desarrollarse
en cualquier familia que tiene crisis. Cuando hay crisis física, como
un familiar con cáncer, o una crisis económica fuerte, o hay otras compulsiones
en la familia, los familiares adoptan estos papeles de codependencia
inconscientemente para sobrevivir en un sistema de caos. Porque la familia es un
sistema, podríamos decir que la familia es como un juguete de los que
colgamos sobre las cunas de los bebés. Tocamos una parte de él, y las
demás partes se mueven para equilibrarse. Este hecho implica esperanza
para la familia en crisis. Si un familiar cambia su conducta de codependencia,
por la definición de un sistema familiar, el resto de los familiares
tienen que equilibrar el sistema con cambios también. La recuperación
personal es la respuesta para la familia alcohólica u otra familia en
crisis.
La adicción es una enfermedad
familiar. Por lo tanto cada familiar requiere de la recuperación para
romper el ciclo vicioso de adicción generacional.